Fiestas patronales de San Antonio de Padua; Algo de historia.

Fiestas patronales de San Antonio de Padua; Algo de historia.


Introduccion.
Como cada año el municipio de Bonao celebra sus fiestas patronales, del día 4 a 13 de junio sus fiestas patronales en honor a San Antonio de Padua, como se acerca esa fecha, Bonao Debate quiere contribuir en aumentar el conocimiento cultural, para que el lector sepa quien fue este Santo Padre que los bonaences años tras años le rendimos tributo, por eso aquí ponemos parte de la biografía de San Antonio de Padua.


Perfil cultural de la provincia

Las fiestas patronales de Bonao

Las fiestas patronales de Bonao se celebran en homenaje a San Antonio de Padua del 4 al 13 de junio. Se menciona que las primeras se efectuaron en 1913. Con la llegada a la ciudad de José Arismendy Trujillo (Petán), hermano del dictador Rafael L. Trujillo, las fiestas patronales fueron sustituidas por las de San José, en honor a su nombre, y se celebraban de modo extraordinario, con desfiles por diferentes sectores de la ciudad. Sólo la iglesia celebraba el novenario a San Antonio de Padua. Los clubes culturales que surgieron en la década de los setenta del siglo XX, se integraron a las patronales, dándole un giro a la celebración, incluyendo el reinado, que hasta entonces se hacía por escrutinio.

En el 1976, en la sala capitular del ayuntamiento municipal, se eligió la reina de la forma más popular que existía hasta entonces. Desde 1991 se hace un certamen donde, además de la gran preparación de las candidatas, se escoge un lugar atractivo. A las jóvenes que participan en los certámenes actuales se les prepara en las áreas de oratoria, modelaje, etiqueta y protocolo, al igual que en maquillaje y cultura general. Desde 1994, la reina se corona el día de la elección. Las fiestas patronales en honor a San Antonio de Padua constituyen uno de los eventos culturales más importantes de los que celebra este pueblo y donde se ponen de manifiesto todas sus costumbres, creencias y tradiciones.



Biografia


Nació con el nombre de Fernando Martim de Bulhões e Taveira Azevedo, en el seno de una familia de buena posición en la sociedad lisboeta.
Atraído por la vida religiosa, en 1210 se hizo monje agustino en Coimbra. En 1220 se convirtió en fraile franciscano.
Viajó mucho, viviendo primero en Portugal y luego en Italia y Francia. En 1221 participó junto con unos 3000 frailes del Capítulo general de Asís (el más multitudinario de los llamados Capítulos de las esteras), donde vio y escuchó en persona a Francisco de Asís. Su convicción, cultura y talento como predicador se mostraron por primera vez en Forlì en 1222. Pronto se divulgó la noticia de la calidad de sus sermones, y Antonio recibió una carta del propio san Francisco con el encargo de predicar y de enseñar Teología a los frailes. Luego, fue comisionado por el mismo Francisco para luchar contra la propagación de la herejía cátara en Francia. Se trasladó más tarde a Bolonia y a Padua.
Su capacidad de prédica era proverbial, a punto de ser llamado «Arca del Testamento» por Gregorio IX. Sus mensajes desafiaban los vicios sociales de su tiempo, en forma especial la avaricia y la práctica de la usura. Según los escritos de la época, sus últimas predicaciones realizadas en la cuaresma de 1231 tuvieron un éxito popular notable. Aquejado por continuas enfermedades, perseveraba en la enseñanza y en la escucha de confesiones hasta la puesta del sol, a menudo en ayunas. La multitud de gente que acudía desde las ciudades y pueblos a escuchar las predicaciones diarias le obligó a abandonar las iglesias como recintos de prédica para hacerlo al aire libre.
Después de la Pascua de 1231, Antonio se retiró a la localidad de Camposampiero, pero decidió retornar a Padua poco después. Ya en las proximidades de Padua, se detuvo en el convento de Arcella donde murió prematuramente cuando todavía no alcanzaba la edad de treinta y seis años. La celebración de las multitudinarias exequias y la multiplicidad de milagros en su tumba que se le atribuyeron promovieron su rápida canonización bajo el pontificado de Gregorio IX en mayo de 1232. En 1946, Pío XII, proclamó a san Antonio de Padua «Doctor de la Iglesia», bajo el título de «Doctor evangélico».

·        Su vida

Iglesia de san Antonio, en Lisboa, construida sobre la casa natal del Santo.
Antonio nació muy probablemente en Lisboa, de allí que el Martirologio romano lo llama «Lusitanus». La casa donde se estima nació el santo, en el barrio medieval de la Alfama, fue destruida completamente en el terremoto que arrasó Lisboa el 1 de noviembre de 1755 y sólo se conserva un pequeño sótano. Hijo de una familia acomodada de esa ciudad, se lo bautizó con el nombre de Fernando, nombre que cambió por el de Antonio en 1220, cuando entró en la Primera Orden de San Francisco.
Se educó en la escuela catedralicia local. Contrariando los deseos de su familia, Fernando ingresó en la abadía agustina de San Vicente en las afueras de Lisboa. Los monjes de la Orden de San Agustín, de la cual él era miembro, eran famosos por su dedicación a los estudios. Fernando estudió las Sagradas Escrituras y la teología de algunos doctores de la Iglesia católica como Jerónimo de Estridón, Agustín de Hipona, Gregorio Magno y Bernardo de Claraval. También estudió los clásicos latinos, como Ovidio y Séneca. Tras obtener el permiso de sus superiores religiosos, se trasladó a la abadía de la Santa Cruz en Coímbra, para continuar sus estudios.
En el verano de 1220 cambió de orden y se hizo franciscano. En ese momento adoptó el nombre de Antonio en honor de san Antonio Abad a quien estaba dedicada la ermita franciscana en la que él residía. En la fiesta de Pentecostés de 1221 miles de frailes (Antonio entre ellos) se congregaron en Asís, episodio que ha pasado a la historia como el Capítulo de las Esteras ya que muchos de los frailes ahí reunidos tuvieron que dormir en esteras. Una vez concluida la reunión, el provincial de Bolonia, Fray Graziano lo envió a una pequeña ermita en las montañas del pueblo de Montepaolo para que sirviera como sacerdote. Durante este período comienza su carrera como predicador viajando por todo el norte de Italia y el sur de Francia contra las herejías. Su primer campo de acción apostólica fue la Romaña donde le tocó enfrentarse al catarismo.
En la Curia papal, Antonio suscitó en los cardenales y el pontífice Gregorio IX tal admiración con su predicación que «llegó a llamarlo, con epíteto muy propio, "Arca del Testamento"» (Assidua 10, 2). Luego, Antonio fue a Padua. En la Assidua se hace especial hincapié de este período, particularmente de la predicación cuaresmal de 1231, como uno de los más notables de su vida.


Creencias religiosas

Los resultados de la Encuesta Demográfica y de Salud (ENDESA) 2002, muestran que el 77.6 por ciento de la población de Monseñor Nouel es de creencia católica; los seguidores de la religión evangélica son el 3.5 por ciento y el 1.6 por ciento de la población provincial es adventista.

El 1.1 por ciento se declara afiliado a otras creencias, y no tiene afiliación religiosa el 15.1 por ciento.


enlaces
www.provinciasdominicanas.org/index.php/provinciales/9862 
es.wikipedia.org/wiki/Antonio_de_Padua 

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