El problema de agua, diagnóstico y perspectivas

El problema de agua, diagnóstico y perspectivas



Por Luis Scheker Ortiz 

Grave y muy complejo la falta de agua, mucho más que la prolongada sequía que padecemos, motivo de seria preocupación de la población y del actual gobierno. Problemas distintos, tienen mucho en común, su necesaria prevención. Visto en perspectiva, si no hay agua, hay sequía pero, temporal y pasajera, por prolongada que sea, nunca ha de ser causa obligada de carencia de agua en un país tropical, pluvial, no desértico, pero vulnerable.
Llegado a este extremo que amenaza la supervivencia humana, justa la causa de alarma a nivel mundial, por el calentamiento, la desertitud de los bosques, la contaminación de los ríos, su depredación, la Academia de Ciencias (ACRD) el pasado 18 de agosto convocó a un conversatorio sobre el tema al que asistieron connotados especialistas con vastísima experiencia, habiendo desempeñado cargos señeros en las instituciones descentralizadas gubernamentales encargadas de la preservación, distribución y racionabilidad del preciado liquido.
Las ideas y los conceptos gotearon de manera prolifera como manzanas de oro del patio de mi tío, Salvador Dajer, apasionado defensor de ese regalo vital de la madre naturaleza, el primer Secretario de Estado de Recursos Hidráulicos en tiempos de Trujillo, poderoso hacendado terrateniente que comprendía la importancia de los canales de riego para la agricultura y la ganadería y uso múltiple como también lo entendió el Dr. Balaguer, bien asesorado, con la construcción de numerosas represas no siempre con mejor destino.
Cedida la palabra, luego de la salutación del Lic. Milcíades Mejía, el Ing. Augusto Rodríguez Gallart destacó la importancia de la “Ley de Agua” estancada en el Congreso Nacional desde hace 18 años por poderosos intereses económicos beneficiados por uso abusivo y exenciones de pago, advirtiendo el irrespeto a la ley, la contaminación y el uso discriminatorio del agua. Paso seguido, el Ing. Eliseo González resaltó el excelente desarrollo de los canales de riego y su mal aprovechamiento, abogando por un organismo regulador único: fuerte, especializado, eficaz, que unifique las políticas y la racionalidad de su uso. El Ing. Julio Suero Marranzini, mostrándose escéptico en cuanto a la promulgación de la Ley de Aguas, señaló los poderosos intereses creados del sector privado envueltos en el conflicto e importantizó el APS (Agua Potable y Saneamiento) sin dejar de reconocer el valor del agua como recurso hidroeléctrico y de riego. Para el Ing. Rafael Damirón, el mayor y más grave problema del agua es su despilfarro. La mala práctica que resume: “A mayor abundancia, mayor desperdicio.” Enfatiza la gravedad del mal: la falta de conciencia individual del consumidor y de la sociedad. “Las sequías son buenas en ese sentido, porque contribuyen a una mayor concientización.”
Finalmente, el Ing. Marcelo Jorge, haciendo un amplio recorrido con su valiosa intervención pone fin al Conversatorio y el dedo en la llaga: “ Más que leyes, lo que debe preocuparnos son las medidas.” Ciertamente, de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno. Lo importante es saber: 1º. Quién toma las medidas. 2º. A quién (es) favorecen. 3º. Cuáles son sus consecuencias. Más vueltas a la rosca. ¿Sería pedirle peras al olmo?

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